sábado, 20 de febrero de 2016

SOLANIN - Breve reseña -

Bienvenidos a mi nuevo análisis post-manga. Antes de nada, me gustaría daros las gracias por leer estas líneas. Seguro que no es la mejor crónica que existe de esta magnífica obra pero voy a intentar en pocas palabras describiros los sentimientos y emociones que me ha transmitido el viajar por las páginas de este título.
Todo empieza en Tokyo. Aparecen dos jóvenes que llevan ya unos años saliendo y viven juntos. Meiko, está cansada de su trabajo y Taneda, sobrevive gracias a un contrato por horas en una empresa y a la energía que le produce tocar en un grupo de música junto a sus amigos.
Cierto día Meiko, hastiada de todo, decide dimitir y vivir un tiempo de lo que tiene ahorrado.
A partir de aquí empiezan a suceder una serie de acontecimientos que marcarán la vida de la protagonista y sus amigos. Es un Seinen pero no hay ni violencia ni sexo. Quizás el drama de la historia y las alusiones o críticas a la sociedad lo hacen calificarse como tal.
Lo primero que me atrapó de la obra fue la actitud de Meiko, la protagonista, frente a la vida. Me sentí muy identificada con ella porque durante un periodo de tiempo pasé por lo mismo. Quizás por eso la entiendo muy bien y no la juzgo. La inseguridad de un futuro incierto y un presente lleno de insatisfacciones son algunos de las principales fuentes de angustia de muchos jóvenes en la actualidad. En esta obra se refleja perfectamente a través del temor a crecer y a convertirse en un adulto aburrido e inmerso en una vida rutinaria. Todo ello hace que los protagonistas se aferren a sus sueños y ideales creyendo que el mañana no existe. Y solo cuando la vida les golpea, empiezan a ser conscientes de la realidad y comienzan a dibujar y a plantearse un nuevo escenario.
Creo que uno de los varios mensajes que Asano nos da en "Solanin" es que la vida sigue, los días, las horas, los minutos... pasan y por mucho que nos aferremos a una época, un momento o un instante debemos seguir hacia adelante y avanzar junto a la gente que nos quiere acompañar en el camino.    
A pesar de no ser un estilo ilustrativo que me llame la atención, me ha gustado mucho la intensidad de la emoción y caracterización expresada en cada uno de los personajes. He sido capaz de empatizar y meterme en la historia desde el minuto uno, y casi atrapada en un torrente contradictorio de angustia y alegría, he llorado y reído en muchos momentos.
Es por todo esto y mucho más que solo se consigue apreciar a través de su lectura que lo recomiendo a todo el mundo. Tanto si te gusta o no el manga, debes leer este libro. Te olvidarás de los dibujos y comenzarás a ver personas, vidas, y hasta incluso puede que, como me ha pasado a mi, te veas a ti mismo...